La primera versión de Muse ya hacía algo que un chatbot tradicional no hace: podía ejecutar tareas. Dos semanas después de su lanzamiento, Meta decidió empujar esa idea mucho más lejos.
En Meta Connect 2026, la compañía anunció que Muse podrá controlar aplicaciones en un Mac, ver lo que observa el usuario a través de unas gafas, tener su propio correo electrónico y conectarse directamente con servicios de compras y productividad.
Eso transforma el producto. Muse deja de ser solamente una aplicación a la que uno entra para pedir algo y empieza a convertirse en una capa permanente entre la persona y sus dispositivos.
Y cuanto más puede hacer, más importante se vuelve otra pregunta: ¿cuánto acceso estamos dispuestos a entregarle?
¿Qué nuevas funciones recibió Muse en Meta Connect 2026?
Meta anunció una nueva generación de funciones para su agente personal de inteligencia artificial.
Entre ellas están un modo de voz más avanzado, avatares en tiempo real, integración con gafas de Meta, control de aplicaciones en Mac, una dirección de correo propia y nuevos conectores con servicios externos.
La dirección es clara: Muse quiere estar disponible incluso cuando el usuario no tiene abierta la aplicación.
Muse podrá controlar cualquier aplicación de tu Mac
La actualización de Muse para macOS permite que el agente utilice aplicaciones del computador con autorización del usuario.
Meta plantea escenarios como administrar tareas de una pequeña empresa, mover información entre aplicaciones o dejar una lista de trabajos para que el agente continúe mientras la persona se aleja del equipo.
Eso lo acerca a otros agentes de IA que ya operan interfaces gráficas. La diferencia está en que Meta quiere integrar esa capacidad con el resto de su ecosistema personal.
¿Qué significa que una IA pueda controlar el computador?
Un chatbot responde dentro de una conversación. Un agente con acceso al computador puede abrir programas, hacer clic, escribir, mover archivos, completar formularios y ejecutar procesos en otras aplicaciones.
Eso reduce pasos para el usuario. También aumenta el costo de un error.
Una respuesta incorrecta puede ser molesta; una acción incorrecta puede modificar información, enviar algo o afectar una cuenta. Por eso permisos, confirmaciones y trazabilidad dejan de ser detalles técnicos.
Muse llegará a las gafas de Meta
En los próximos meses, Meta planea integrar Muse con su línea de gafas con inteligencia artificial. El usuario podrá activar a su agente por voz y pedirle ayuda sin sacar el teléfono.
La diferencia más importante es que Muse también podrá utilizar las cámaras de las gafas para interpretar lo que la persona está mirando. Meta mostró ejemplos como consultar por un producto en una estantería, interpretar un cartel o revisar una lista y después actuar sobre esa información.
Ver lo que tú ves cambia la relación con el asistente
Hasta ahora muchos asistentes dependen de que el usuario describa el contexto. Una cámara elimina parte de esa fricción.
En lugar de escribir “estoy mirando este producto, ¿puedes buscarlo?”, el agente podría identificarlo directamente.
Eso permite interacciones más naturales. También significa que el sistema recibe información sobre el entorno físico de la persona.
El equilibrio entre utilidad y privacidad se vuelve entonces mucho más concreto.
Muse tendrá su propia dirección de correo electrónico
Meta también anunció que cada Muse podrá disponer de una dirección de correo propia.
El usuario podrá agregar al agente a una conversación, reenviarle mensajes o utilizar esa dirección como una vía adicional para asignarle trabajo.
La idea es que Muse pueda recibir contexto y tareas sin que sea necesario copiar manualmente información hacia una aplicación separada. Eso es práctico, pero vuelve especialmente importante definir qué correos puede leer, a quién puede responder y qué acciones necesitan aprobación.
Compras, pagos y servicios externos se convierten en otra pieza central
Meta está ampliando los conectores de Muse hacia servicios comerciales y de productividad.
La compañía anunció integraciones y acuerdos con Shopify, Stripe, PayPal y comercios como Best Buy, Gap, Sephora, Walmart y Wayfair.
También mencionó servicios como Expedia e Instacart, además de conectores con GitHub, Granola y Notion. El objetivo es que Muse no solo encuentre información sobre una compra, sino que pueda avanzar dentro del proceso.
Meta quiere que terceros creen conectores para Muse
La empresa abrió además su plataforma para que desarrolladores creen nuevas integraciones.
Alexandr Wang, director de IA de Meta, afirmó durante Connect que recibieron más de 1.500 solicitudes de desarrolladores en menos de una semana.
Si ese ecosistema crece, el valor de Muse dependerá cada vez menos de lo que Meta programe directamente y más de cuántos servicios externos permitan que el agente actúe.
La expansión coincide con sus primeras fricciones de seguridad
La semana del anuncio también dejó claro por qué este tipo de acceso genera preocupación.
El investigador de seguridad Patrick Wardle detectó una vulnerabilidad en la aplicación de Muse para macOS que podía permitir a software malicioso ya presente en el equipo redirigir parte del procesamiento del agente y manipular sus acciones.
Meta corrigió el problema mediante una actualización.
La compañía enfatizó que el escenario requería que el atacante ya tuviera código malicioso ejecutándose localmente, por lo que no se trataba de una intrusión remota directa contra cualquier usuario. Aun así, el episodio muestra que un agente con capacidad de actuar introduce una superficie de riesgo diferente a la de un simple chatbot.
Amazon también bloqueó a Muse
Otro conflicto reciente ocurrió con Amazon.
La empresa bloqueó el acceso de Muse a su plataforma de compras y sostuvo que el agente estaba operando de una forma incompatible con sus condiciones de uso. Amazon planteó preocupaciones sobre privacidad, seguridad y sobre el hecho de que el agente no se identificara adecuadamente durante la navegación.
Meta, por su parte, ha señalado que Muse está diseñado para separar credenciales sensibles y que el usuario mantiene el control de los permisos. La disputa muestra un problema que probablemente veremos repetirse: un agente puede técnicamente navegar un servicio, pero el dueño de ese servicio puede no querer que lo haga.
Muse también tendrá una cara y una voz más personal
Meta presentó Muse Realtime Avatar, una tecnología que convierte la interacción de voz en un avatar expresivo en tiempo real.
El usuario podrá personalizar características de la voz y mantener conversaciones más largas mientras el agente sigue trabajando en segundo plano.
La compañía también mostró Muse Charm, un pequeño dispositivo dedicado para hablar con el agente sin abrir el teléfono. Meta quiere que Muse sea accesible desde la mayor cantidad de superficies posible.
¿Qué diferencia a Muse de un chatbot?
La diferencia central no está en si responde mejor o peor una pregunta.
Está en la capacidad de actuar. Un chatbot entrega información.
Un agente puede utilizar aplicaciones, navegar sitios, enviar datos, completar pasos y mantener tareas activas mientras el usuario hace otra cosa. Ese cambio explica por qué Meta habla de Muse como una apuesta de largo plazo y no simplemente como otro competidor de ChatGPT.
La utilidad crece al mismo ritmo que el riesgo
Dar más permisos a Muse mejora lo que puede hacer.
Sin acceso a calendario, correo, computador, servicios externos o cámaras, un agente tiene muy poco contexto y pocas herramientas.
Pero cada permiso también aumenta la cantidad de información y acciones potencialmente involucradas.
La discusión relevante no es si un agente debe tener cero acceso. Es si el usuario entiende con claridad qué está entregando y si puede controlar, revisar y revocar ese acceso de forma sencilla.
La próxima guerra de la IA puede ser por quién obtiene más permisos
Durante los primeros años de la inteligencia artificial generativa, la competencia estuvo centrada en modelos: quién respondía mejor, razonaba más o generaba mejores imágenes.
Los agentes desplazan esa competencia hacia otro terreno. El asistente más útil podría no ser necesariamente el modelo con el benchmark más alto.
Podría ser el que tiene acceso a más servicios y puede completar más tareas.
Meta posee una ventaja evidente: miles de millones de personas ya utilizan WhatsApp, Instagram, Facebook y dispositivos de su ecosistema. Pero esa misma escala hará que cualquier error de permisos, seguridad o transparencia tenga consecuencias mucho más visibles.
Muse ya no quiere esperar dentro de una aplicación
Ese es el cambio importante después de Meta Connect 2026.
Muse quiere acompañar al usuario en el teléfono, en el computador, en las gafas, en el correo y eventualmente durante una compra.
Desde el punto de vista de utilidad, es exactamente hacia donde deberían evolucionar los agentes. Desde el punto de vista de confianza, también es el escenario donde deben demostrar mucho más.
La pregunta ya no es solamente si Muse entiende lo que le pedimos. Es si confiamos en que haga algo con esa información cuando dejamos de mirar.
Te puede interesar
Una IA ya realiza hasta 1.500 llamadas por hora en Chile: así está cambiando la venta de créditos
Oriencoop y Rocketbot aseguran que un agente de voz con inteligencia artificial ya contacta entre 8.000 y 8.500 personas al día para informar créditos preaprobados. El caso muestra hasta dónde puede escalar la automatización comercial y abre una pregunta incómoda: ¿deberíamos saber siempre cuándo hablamos con una IA?
Gemini para Windows: requisitos, funciones y cómo instalar la app oficial
La aplicación de Google permite abrir el asistente desde el escritorio con Alt + Espacio. Funciona en Windows 10 y 11 y admite cuentas personales y cuentas de trabajo con acceso habilitado.
Muse supera el debut móvil de ChatGPT en 12 días: qué puede hacer realmente la nueva IA de Meta
El nuevo agente personal de Meta registró más descargas que ChatGPT durante sus primeros 12 días móviles en una comparación equivalente de iOS en Estados Unidos y Canadá. La diferencia clave es otra: Muse no solo responde, también puede navegar, completar formularios y ejecutar tareas.
La IA ya no solo necesita más chips: Huawei apuesta por 64 PB de memoria para acelerar la inferencia
Huawei presentó Atlas 960E SuperPoD y OceanStor M900, una combinación de cómputo y almacenamiento pensada para modelos de IA cada vez más grandes y agentes que necesitan conservar más contexto. La apuesta apunta a un nuevo cuello de botella: mover y reutilizar memoria con suficiente velocidad.
Los agentes de IA necesitan identidad y permisos propios: el nuevo problema que NTT DATA y Palo Alto quieren resolver
NTT DATA y Palo Alto Networks ampliaron su alianza para proteger entornos donde agentes de IA pueden acceder a datos y ejecutar acciones. La seguridad empieza a tratar a estos sistemas como nuevas identidades digitales con privilegios, registros y límites propios.
Un gemelo digital chileno promete detectar fugas mineras en menos de dos minutos: así funciona Pipeline-RTO
SPF Ingeniería desarrolló Pipeline-RTO, una plataforma que combina modelos físicos, inteligencia artificial y datos operacionales para monitorear ductos mineros. La empresa afirma que ya ha sido aplicada en más de cinco grandes faenas chilenas.

Average Rating