La historia podría leerse fácil desde el apellido o desde el gancho de espectáculo, pero el dato más interesante va por otro lado: una app chilena creada en tiempo récord ya estaría generando miles de dólares al mes con una idea bien concreta, usar inteligencia artificial para analizar comida a partir de una foto.
En tecnología, cada cierto tiempo aparecen historias que entran por un lado medio inesperado. Esta vez no llegó desde una ronda de inversión rimbombante ni desde una keynote en Silicon Valley, sino desde una nota de entretención. Pero debajo del titular hay algo más interesante que el parentesco famoso: una startup joven, una app hecha casi como experimento y un modelo de negocio que, al menos por ahora, sí estaría mostrando tracción real.
Según publicó Página 7, Pedro “Piru” Cisternas, hijo de Diana Bolocco, decidió meterse de lleno en el mundo startup junto al esquiador Nicolás Pirozzi, con una aplicación llamada NutrIA. La herramienta usa inteligencia artificial para analizar alimentos a partir de una fotografía, entregando una estimación de calorías y un indicador sobre qué tan saludable sería un plato.
La app no parte desde una gran empresa, sino desde una hackathon improvisada
Uno de los puntos más llamativos de la historia es cómo empezó. De acuerdo con Página 7, el proyecto nació durante Semana Santa de 2025, cuando ambos fundadores organizaron una especie de hackathon casera en la playa con el objetivo de construir una app funcional en apenas tres días. La publicación agrega que comenzaron a programar un jueves en la noche y que para el domingo ya tenían la aplicación disponible en la App Store.
Ese tipo de origen suena casi demasiado perfecto para una historia de internet, pero igual conversa con una tendencia bien actual: lanzar rápido, probar rápido y corregir en vivo, en vez de pasar meses preparando una versión supuestamente ideal.
Lo relevante no es solo la IA, sino que el negocio ya estaría funcionando
Donde la historia se pone realmente interesante es en los números. Página 7 señala que NutrIA ya suma más de 3.100 suscriptores activos y que estaría generando ingresos mensuales cercanos a los US$9.400. Además, durante 2025 la app habría facturado alrededor de US$66 mil.
Ahí cambia bastante la lectura. Porque una cosa es hacer una app simpática con IA para mostrar en redes, y otra muy distinta es convertirla en algo por lo que la gente efectivamente esté pagando. Según la misma nota, uno de los hitos clave habría sido la incorporación de un sistema de pago voluntario, que elevó la conversión desde cerca de 3% a un rango de entre 10% y 15%.

Acá la IA funciona más como herramienta útil que como palabra de moda
Ese probablemente es el detalle más rescatable de toda la historia. En vez de vender humo genérico sobre inteligencia artificial, la app parece apoyarse en una tarea bien fácil de entender: sacar una foto de la comida y recibir una estimación útil para seguimiento nutricional.
Obviamente, eso no significa que una app así reemplace a un nutricionista ni que entregue precisión clínica total. Pero sí muestra algo que está pasando cada vez más en el mercado: la IA empieza a generar valor no por sonar futurista, sino por resolver microproblemas cotidianos de manera rápida y entendible.
La startup incluso ya estaría en vitrina para una venta
Según Página 7, la empresa estaría listada en una plataforma internacional por cerca de US$700 mil y ya habría recibido al menos cuatro ofertas. Al mismo tiempo, ambos fundadores ya estarían trabajando en otra iniciativa llamada HeyMark, enfocada en marketing con inteligencia artificial, capaz de analizar redes sociales, proponer estrategias y generar contenido automatizado.
Eso abre otra capa de lectura: más que una app aislada, esto empieza a parecer el intento de construir un camino emprendedor en serio, aunque todavía en una etapa bien temprana.
Lo más interesante no es el apellido, sino la lógica detrás
Sí, el apellido ayuda a que la historia circule más rápido. Pero si uno saca esa capa, igual queda algo bien propio de esta época: dos jóvenes armando una app con IA, documentando el proceso, monetizándola y probando si hay negocio real.
Y quizás ahí está el mejor ángulo de esta historia. No tanto “el hijo de”, sino el hecho de que una idea hecha casi a modo de experimento ya esté mostrando algo que en startups vale más que el ruido: usuarios, ingresos y posibilidad de escalar.
Te puede interesar
Apps de ofertas y descuentos en Chile: las herramientas que están ganando espacio entre quienes buscan ahorrar
Con el costo de la vida presionando el presupuesto mensual, distintas aplicaciones están tratando de resolver algo bien simple: ayudar...
Apps de IA para traducir conversaciones en tiempo real: cuáles sirven de verdad para viajar, estudiar o trabajar
Las herramientas de traducción en vivo ya no apuntan sólo al turista perdido. Hoy también se están metiendo en reuniones,...
WhatsApp no deja escribir en azul de forma nativa: qué sí se puede hacer y dónde están los riesgos
La idea de mandar mensajes en color azul sigue circulando en redes y búsquedas, pero la app no ofrece esa...
Delivery en la RM: el mapa que muestra dónde las apps simplemente no llegan
Un estudio detectó zonas de Santiago donde plataformas como PedidosYa, Uber Eats y Rappi no operan, pese a que se...
Apps para comprar comida más barata en Chile: qué ofrecen y cómo ayudan a ahorrar
En tiempos donde cada compra pesa más en el bolsillo, aplicaciones como Cheaf y GoodMeal se están posicionando como una...
Cinco apps con IA para mejorar fotos: cuál sirve más según el tipo de imagen
Las herramientas para mejorar fotos con inteligencia artificial se multiplicaron rápido, pero no todas resuelven lo mismo ni dejan resultados...

Average Rating