El mercado cerró 2025 con 310.598 unidades y un alza de 2,7% versus 2024. La foto deja pistas para 2026: más SUV, utilitarios que resisten y un consumidor que prioriza eficiencia.
No fue un boom, pero sí un giro de tendencia. Chile cerró 2025 con 310.598 vehículos nuevos inscritos, lo que equivale a un +2,7% anual tras dos años a la baja. La cifra, de acuerdo con ANAC, reubica al sector en una trayectoria de recuperación moderada, aún lejos de los récords, pero con señales de estabilización para el año que parte.
El número del año (y por qué importa)
El cierre en 310 mil unidades confirma lo que el sector venía anticipando: piso tocado en 2024 y rebote acotado en 2025. Según recoge RutaMotor, el registro anual subió 2,7% frente a 2024, validando los pronósticos que hablaban de un mercado en transición, condicionado por tasas más altas que el promedio histórico y un consumidor más selectivo.
La mezcla cambia: los SUV toman mayoría absoluta
Más allá del total, la novedad está en la composición. Por primera vez, los SUV concentraron más de la mitad de las ventas (51,1%), desplazando a hatchbacks y sedanes a nichos más específicos. El dato, de acuerdo con La Tercera, sugiere que el “auto familiar” chileno ya no es un tricuerpo clásico, sino un crossover/SUV compacto eficiente.
Livianos, medianos… y el pulso del trabajo
El informe anual de ANAC muestra una resiliencia de utilitarios en la segunda mitad del año, mientras camiones y buses mantuvieron un dinamismo dispar según segmento. La lectura fina es que el comercio minorista y la última milla siguieron traccionando compras de flotas, incluso cuando el consumidor final apretó el bolsillo. (Base: reporte anual de ANAC).
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2026: lo que mira el tablero
Con tasas en descenso y mayor disponibilidad de financiamiento, el sector podría acelerar en 2026. La demanda contenida en 2024–2025, junto a la renovación de gamas más eficientes (mild-hybrid, híbridos no enchufables y mejoras de consumo), debería sostener el repunte. El desafío, eso sí, será márgenes: más competencia, promociones agresivas y un comprador que compara costo total de propiedad antes que precio de vitrina.
¿Y la electromovilidad?
La electrificación total aún es minoritaria en el total del mercado, pero su avance gradual se nota en la eficiencia promedio de lo vendido y en la mayor oferta de híbridos. Mientras la infraestructura y los incentivos maduran, el grueso de la mejora vendrá por modelos más austeros en consumo y normas que empujan la seguridad y la economía de combustible. (Contexto general del informe anual).
La conclusión práctica
2025 fue un año bisagra: el mercado dejó de caer, los SUV consolidaron su liderazgo, y se instaló un consumidor más racional, que prioriza eficiencia y utilidad. Si las condiciones macro acompañan, 2026 podría ser el año en que el sector pasa del “repunte técnico” a un crecimiento con tracción, siempre que la oferta siga leyendo bien al comprador.

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